El derecho al voto de las mujeres no fue una cosa sobreentendida y fácil de lograr; tuvo que ser duramente luchado y tardó en imponerse. 

En Europa las primeras en obtenerlo fueron las finlandesas en 1906 y las suizas tuvieron que esperar hasta 1971. Mientras que, en Sudamérica, Uruguay fue el primer país en aprobar el voto femenino en 1927; y en Perú se dio 28 años más tarde, en 1955.

Ya Olympe de Goughes declaró en el siglo XIX, que las reivindicaciones de la Revolución Francesa de Libertad, Igualdad y Hermandad, no incluía a las mujeres, lo que la llevó a escribir la «Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana», una crítica a las ideas de la revolución, por la que finalmente pagó con la vida.

Incluso, en Afganistán, las mujeres están obligadas por ley a pedir permiso a un tutor antes de abandonar sus hogares, lo que hace peligroso votar sin el consentimiento de un hombre.


Fuente:

Morocho, A. (2019, 20 de agosto). Voto femenino: ¿Por qué debemos recordar sus inicios? Sección Mujer de Wapa. Recuperado de: https://wapa.pe/mujer/1501957-mujer-voto-femenino-debemos-recordar-inicios?fbclid=IwAR3O1-pGpuD1B825LHWSVPYvtNN4TicuPFSq56mWw8w5kL3wMONGL-5n6h8

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